Retrato a Imanol Arías
Tuve la oportunidad de fotografiar a Imanol Arias, y aunque su presencia inicial transmitía cierta seriedad, pronto dejó ver una cordialidad natural y una simpatía tranquila que hicieron muy agradable la sesión. Hay en él una mezcla de veteranía y calma que se siente incluso en los silencios, en la forma en la que se coloca ante la cámara y en cómo deja que la mirada hable por sí sola.
Retratar a Imanol supone encontrarse con un actor cuya trayectoria ha marcado varias décadas del cine, la televisión y el teatro español. En su rostro conviven la fuerza de sus personajes, la experiencia acumulada y una sensibilidad que aparece en pequeños matices: un gesto mínimo, un leve giro de la cabeza, una pausa medida. Esa riqueza interior es precisamente lo que hacía importante realizar estos retratos: capturar no solo su imagen reconocida por todos, sino también la presencia humana que la sostiene.
Estas fotografías buscan reflejar ese equilibrio entre seriedad y cercanía, entre el peso de una carrera icónica y la autenticidad de un momento compartido. Para mí, fue un verdadero privilegio congelar ese instante.